La canción de las 11:50. En la víspera de San Patricio y en el posterior día a la gran victoria elijo a la gran Sharon Shannon como una de las mejores formas de expresar mis sentimientos. Ayer fui muy irlandés. Tengo la fundada sospecha de que lo he sido toda mi vida, pero pocas veces como disfrutando de la victoria en el Seis Naciones de rugby. Ahí me veis saltando, gritando, maldiciendo a los franceses, emocionándome en fin, con el mayor de los deportes que nunca han sido, el más puro, el genuino, el auténtico, el espejo ante el que ese otro en el que todos estamos pensando no ha de mirarse jamás por temor a la vergüenza más atroz. Pensando, por supuesto, en cómo lo habrá disfrutado mi primo Pablo desde la estrella más luminosa del nocturno cielo. Si os parece bien, a partir de hoy llamadme Liam O’Rodriguez, de los O’Rodriguez de toda la vida y disfrutad conmigo.
