17 de marzo. PUTOCHINOMARICÓN

La canción de las 11:51. No, no me he vuelto loco ni el corrector de mi iPad de penúltima generación se ha puesto, como otro que yo me sé, por su cuenta. Soy yo mismo, el educado y reservado chico de siempre, el que ha tecleado lo anterior. Es más, alguno de vosotros esperaba impaciente que yo creara una entrada como la presente. Hoy, sábado nevoso de mediados de marzo, es el idóneo día para que este blog de música e ilusiones se pase al lado oscuro. En tiempos de censuras previas y postreras y en épocas de prohibiciones ridículas y escrupulosos remilgos, nada mejor que las canciones de Chenta Tsai Tseng, inmigrante de origen chino, arquitecto y músico, que bajo la irredenta denominación de PUTOCHINOMARICÓN, así todo con mayúsculas y con tilde en la Ó, se cisca en todo lo anterior. “Gente de mierda” lo llama para completar el mágico círculo de la añorada incorrección.

16 de marzo. Eva Ryjlen

La canción de las 10:37. Eva, de los Ryjlen de toda la vida, procede de Guadalajara y allí se crió con un apellido más banal pero con suficiente porte nobiliario como Sigüenza. Ya con nombre artístico, fue durante años la mitad de los Idealipsticks y ahora, como otro que yo me sé, se ha puesto por su cuenta. Comienza con este elegante “Santa Fe” que, intuyo, más tendrá que ver con la seguridad en sí misma que con cualquier otra referencia topográfica. No es, en absoluto, una mala manera de volver a empezar.

15 de marzo. Flamaradas

La canción de las 11:09. Cabe de todo en este blog de música e ilusiones. La única condición, que guste al escribidor. Lo hace, sin ningún género de dudas, esto que escucha, obra de Daniel Magallón, ahora bajo la denominación de Flamaradas. Sorprende, y a partes iguales agrada, escuchar una voz masculina tan poderosa como la suya en tiempos de trascendentes nasalidades. Canta agitando los brazos como si fuera a echarse a volar. Y eso no lo hace cualquiera.

13 de marzo. Ballena

La canción de las 10:13. Hoy es, dicen, martes y trece, aseguran que el día mundial de los embarques y los casorios. Lo celebro, claro, con música. En época de entrañables pececitos y de portentosas madres coraje, nada mejor que una ballena. “Trío de pedernal” se llama esta canción interpretada por Juande, Ale y Miguel. Cuando, en poco tiempo, les escuchéis por todos los lados, no os olvidéis donde fue la primera vez.

12 de marzo. Exnovios

La canción de las 19:47. Viajo escuchando música para que la única basura que vea esté en el contenedor amarillo. En medio del trayecto me sorprende un cuarteto de Exnovios, que no sólo son brillantes bautizándose, sino también haciendo música. Cantan en Pamplona y lo hacen, por ejemplo en este “Llévame a casa”, como si Juan Pardo tuviera cuarenta años menos y Junior hubiera resucitado. Curiosos, como poco.

11 de marzo. Maria Arnal i Marcel Bagés

La canción de las 14:52. Hay que hacer música bellísima para repetir en este sitio. Hace menos de un año pasaban por aquí Maria Arnal, así sin tilde ni nada, y Marcel Bagés, así con tilde y todo. Lo hacían con esa maravillosa pieza ya de culto llamada “Tú que vienes a rondarme”. Ayer me vinieron a ver a casa y me gustaron un rato largo. Especialmente este fantástico y emocionante “Ball del vetlatori”. Efectivamente, la adorable Maria explicó que era un baile tradicional con el que se despide a esas personitas que nos dejan muchísimo antes de tiempo. Como si supiera exactamente a quienes va dedicado, hoy y siempre, este modesto blog de música e ilusiones.

9 de marzo. Vera Green

La canción de las 12:21. En el primer día de nuestras nuevas vidas, despierto con voces femeninas en la cabeza. Ésta es la de Verónica Gómez, que canta desde Alicante al frente de su grupo Vera Green. En mi infancia había un programa en la tele llamado Blablablá, antecedente directo de esa basura que a veces adoro. Nadie es perfecto, pero desde ayer, todos lo somos un poco más.

7 de marzo. Lewin

La canción de las 10:45. Hace ya más de dos años que falleció Andrés Lewin, el cantautor argentino afincado en Madrid considerado por todos sus colegas de profesión el mejor de su generación. Sin haber escuchado a todos, este “Iluminados” puede ser una pequeña prueba de tamaña afirmación. Su cuerpo está enterrado en el cementerio judío de Hoyo de Manzanares. Sus canciones nunca morirán.