La canción de las 14:18. De nuevo sucedió. Cuando creía que no iba a encontrar a alguien nuevo que hiciera buena música, llego a Pablo Gavira y me tapa la bocaza por completo. “No hago música buena, hago música pegadiza“, cuenta en su presentación como El Gavira. Niego la mayor, la menor y la de en medio. La jodienda máxima es una buena canción. Más aún si se conoce la historia que está detrás de su creación. Pablo fue uno de los jóvenes actores que actúan en esa preciosidad que Jonás Trueba hizo bajo el título de ¿Quién lo impide? Cuando les premiaron en el Festival de San Sebastián, a Pablo le dio un ataque de ansiedad y apenas lo pudo disfrutar. Querer sentirlo todo / y no sentir absolutamente nada / es una mierda, pero es algo que pasa / es la jodienda máxima. Eso pensó y eso, para regocijo de todos, ha decidido ahora cantar.