La canción de las 10:47. La joya brutal que acompaña estas líneas la compuso el genial Liam O’Flynn para inaugurar, en 1997, el mandato presidencial de Mary McAleese, que quiso comenzar así su liderazgo en Irlanda con voluntad de consensos y alianzas entre enemigos casi irreconciliables. Se titula “El puente”, “An Droichead” en el imposible gaélico, y ya podrían tomar buena nota de tan encomiable encargo nuestros ínclitos héroes Rubaljoy y Rajalcaba. Dicen que la gaita irlandesa es uno de los instrumentos más difíciles de tocar y que dominarla es misión casi imposible. A solo dos metros de O’Flynn pude un día de hace muchos años confirmar esa extrema dificultad. Para completar el círculo de la inmensa belleza, la guitarra eléctrica corre a cargo de mi mayor héroe de juventud, el simpar Mark Knopfler. Si escuchándolo no sentís irrefrenables ganas de marchar a Irlanda para probablemente no volver jamás, os doy permiso para pillaros un apartamento con vistas en la mismísima Marina D’Or.