29 de abril. Maria Arnal i Marcel Bagés

La canción de las 19:10. Enamoradizo que es uno, acabo de caer rendido ante una de esas voces femeninas que, afortunadamente, abundan en el panorama musical patrio. Si no se las escucha es otro problema. Maria Arnal, así sin acento por más que el correcto corrector se empeñe en ponérselo, canta fantásticamente bien. Su compañero de escena es Marcel Bagés y ambos son los felices artífices de la base musical que sirve de espectacular acompañamiento a su voz. “Tú que vienes a rondarme” es toda una preciosidad. Dadle una oportunidad. No os arrepentiréis.

28 de abril. El Buen Hijo

La canción de las 21:07. Como no soy un buen padre, me pregunto si seré un buen hijo. Para variar, no lo tengo claro. A ratos, no y a veces, tampoco. Se lo preguntaría a ellos. Dirían que sí, obvio, pero intuyo que su afirmativa respuesta no me dejaría del todo convencido. El Buen Hijo es un grupo madrileño liderado por Marco Frías con el que me acabo de encontrar. Leo que otros les conocen por una webserie de éxito llamada “Paquita Salas”. Sé más de si soy buen hijo que de la serie en cuestión. Este “El hombre del tiempo” engancha a la primera, al menos a mí. “Demasiado tiempo dedicado a la melancolía / su anatomía inunda esta ciudad”.

23 de abril. Pablo und destruktion

La canción de las 16:46. Veo el mar en el mismo lugar en el que lo vi por primera vez. Y, como casi siempre, amansa. Mis padres siempre me contaron que aquel día de hace tantos años, me quedé sin voz de tamaña impresión como me hizo el agua no embotellada. No me extraña en absoluto, viendo lo que ahora veo. En un punto mágico de la sagrada Asturias, nada como compartir a un paisano de pro, Pablo García, aquí, allí y en todo lugar serio que se precie, conocido como Pablo und Destruktion. A veces la vida es hermosa, canta. Junto al mar, casi siempre.

22 de abril. Los Labios

La canción de las 13:46. Me gustan los labios. Todos. Desde esta misma mañana también los musicales. Este regalazo de hoy es para mis amigos más rockeros, que también los tengo. Originarios de Sevilla y con una originalísima mezcla internacional, acaban de grabar un pedazo de disco en los estudios que el grandérrimo Lenny Kravitz tiene en Bahamas. Se lo deben de haber pasado bien allí porque hasta han celebrado un cumpleaños. Éste. 

16 de abril. Jack Bisonte

La canción de las 13:33. Como suele suceder, la búsqueda mereció la pena y eso que lo mejor de mi vida lo encontré sin buscarlo. La idea era hallar música para calmar a la fiera y ahí estaba, agazapada, con el único objetivo de ser encontrada. Dos tipos están detrás de Jack Bisonte. Carlos y Miguel se llaman. Tocan y cantan bonito. No es mucho pedir. O quizás sí. 

14 de abril. Dolorosa

La canción de las 12:44. Si por algo quise ser periodista algún día de mi vida fue precisamente por esto: por poder contar cosas mínimamente sabidas. Ésta es una de ellas. En poco tiempo sonarán en algunas radios estos chicos presentados como los nuevos Amaral. Y alguno de vosotros dirá que eso ya lo había oído antes. Aquí, por supuesto. Desde Granada, desde dónde si no, llegan Natalia Muñoz y Raúl Bernal. Se hacen llamar Dolorosa, nombre muy propio para un día como hoy. El dolor puede ser lo contrario a la salud. Pues eso, Salud y República. 

13 de abril. El Hijo

La canción de las 14:33. Aviso para navegantes de secano: la canción que sigue es muy triste. El horno está para bollos, pero no se me da muy bien cocinar. Siempre me llamaron la atención las voces complicadas. La de Abel Hernández es una de las más atrayentes de las que conozco. Antiguo líder de los imprescindiblemente rarunos Migala, su proyecto actual se llama El Hijo. Este “Quebradizo y transparente” tiene ya unos añitos. Lo he escuchado muchas veces y cada vez me gusta más. Atrapado por la imbécil autocensura del qué dirá quién me lea, no me atrevía a compartirla. Hoy soy más justo. 

10 de abril. Tu otra bonita

La canción de las 21:14. Resulta que son las nueve y es de día. Resulta que a ese tipo de la derecha de los tres del vídeo lo conocí una noche de éstas. Resulta que majo es un adjetivo muy de aquí. Resulta que así fue él. Para bordarlo, dos resultas más: siento auténtica devoción por Javier Álvarez, por más que ahora sea un trasunto de Bécquer. Resulta que hay veces que la música calma. Como dice la canción tengo ganas de todo eso. 

9 de abril. Wild Honey

La canción de las 13:25. Rara vez repito. No por carecer de motivos para hacerlo, sino por ampliar el espectro, que diría el grandilocuente crítico musical. Lo hago con Guillermo Farré por una lista casi infinita de motivos: el primero, obvio, porque me da la gana; el segundo, porque sabéis que me chifla compartir belleza y, por último, y no por eso menos importante, porque hace un par de añitos le vi en uno de esos conciertos en los que hay más gente encima del escenario que fuera de él. Y sonrió y tocó. El proyecto de Farré es Wild Honey y, ahora en fantástico castellano, me encanta. Este “Mapa de zonas desiertas”, por ejemplo, para empezar.