La canción de las 14:04. Después del satisfactorio atracón de Manel de ayer, no me muevo de Cataluña, pero sí lo hago de propuesta artística. Preguntadme, si queréis como he llegado a este encantador experimento musical llamado Esperit! Preguntadme. Insistid, si así os parece, que no obtendréis respuesta satisfactoria alguna. Ni idea tengo, pero así me suele pasar casi a diario. Y yo tan feliz por ello. Este “El valle de San Norberto” es instrumental y, lejanísimamente me trae ínfulas de aquel Planeta Imaginario que yo veía en la tele cuando la tele se podía ver, o sea de pequeño. El recientísimo disco de Esperit! se llama, no os vayáis a creer, Heráclito. Siempre hubo clases… y yo, quizá desgraciadamente, no me perdí demasiadas.