7 de mayo. Colectivo DA SILVA

La canción de las 15:34. No paran de hacer buenísima música en Granada. No se cansan. Seguro que lo intentan, pero no me consta. Mi último descubrimiento nazarí es Colectivo DA SILVA. Se autodefinen como colectivo porque son, por ahora, 7, que es un número como otro cualquiera, pero elevado si hablamos de música sin orquestas de por medio. Sobre el apellido Da Silva carezco de noticias, aunque lo que más me interesa de ellos son, también por ahora, estos más de seis minutos locuelos titulados Los Santos.

6 de mayo. SED

La canción de las 14:33. La inesperada playa de mayo me impidió compartir música. No hice empeño alguno, sol y bacalao mediante, por evitarlo. Regreso a la rutina y, contrariamente a lo que se podría pensar, tengo sed. No de justicia, sino de canciones. SED en mayúsculas. Y, sin buscar, encuentro al canario Sergio Delgado. Me gusta mucho su forma de contar y cantar su historia de desamor. A ritmo de un pop esplendente como el sol marino que dejé allí.

2 de mayo. Time for T

La canción de las 13:58. Me convertiré, por un día, en multinacional. Y, además de imponer el mejor gobierno imposible, compartiré mi último descubrimiento, el que me está volviendo tarumba a esta hora del mediodía. Se llaman Time for T y está liderado por un portugués llamado Tiago Saga y varios ingleses a los que conoció en Brighton. Comparten músicos y vidas con mis amigos de Club del Río, o sea que ya sabéis qué pasa exactamente con los amigos de mis amigos. Espectacular es poco para definir como suena esta gente. Compruébenlo.

1 de mayo. Los Estanques

La canción de las 12:08. Celebro el Día del Trabajo no trabajando y eso no ha sido demasiado habitual en mi vida. Lo disfruto escuchando, de rabo a cabo, el nuevo disco de Los Estanques. Una obra imposible de definir, si acaso flipante, psicodélica, cañera, progresiva, tecno, pop, clásica; brillante al cabo y especialmente al fin. Si Efeméride ya fue una de mis canciones del año pasado, este disco parido por el inclasificable Íñigo Bregel conserva, e incluso mejora, todo lo que apuntaba aquella joyita propia de Cánovas, Adolfo, Rodrigo y Guzmán. Podría haber escogido cualquier canción de su tercer y nueva entrega, pero decido compartir este Desde ahora hasta el final, muy diferente a todas las demás, donde se me aparece La Casa Azul en clave de fa muy sostenido.

29 de abril. El Pardo

La canción de las 15:40. No es la primera vez y estoy deseando que no sea la última. Me pasé de catastrofista y no fue para tanto. O casi. Volví a perder, como hago en todas las elecciones desde que tengo uso de voto, pero acabé la noche con sonrisa desnatada tirando a sonrisa entera. Y pensé, claro, en música. No es la primera, tampoco para esto, en que un grupo llamado El Pardo, ahora ya tristemente desaparecido, me salva a la hora de buscar canciones con referencias políticas. Raúl Querido, su líder, tiene bastante de genio. Lo demostró en su imperdible Un yerno ideal, dedicada a quien todos sabemos. En aquel mismo disco de hace un par de años, me topo ahora con una canción llamada Pdrsnchz, igualmente evidente e imprescindible. Querido también se pasó por aquí con su nuevo proyecto, Caliente Caliente. Un superviviente de la genialidad, vamos. Como Pedro.

26 de abril. Carolina Durante

La canción de las 14:11. Pues, por extraño que parezca, hasta hoy los Carolina Durante no habían sacado ningún disco al mercado. Cientos de grupos conozco que con cuatro o cinco largos editados no han hecho un pelotazo como el ya imprescindible Cayetano. Escucho “El Año”, otro sopapo punk de dos minutos y medio, y me reafirmo en lo escrito después de saltar con ellos en el último Ebrovisión: Diego canta en mayúsculas. Allí, en la añorada Miranda, el entrañable Martín Barreiro, el mejor de los hombres del tiempo en TVE, salió al escenario a cantar con la chavalada. La respuesta del grupo no tiene desperdicio: “Lo dicen en los telediarios / lo dice Martín Barreiro / se viene la hostia del año / como no nos estemos quietos”. Al revés, justo, de lo que pasará el domingo por la noche.

25 de abril. Penélope

La canción de las 15:16. Hace justo una semana celebré la santidad del día yendo al cine. Vi la última película de Almodóvar, Dolor y Gloria, y cumplió todas mis expectativas, que eran muchas. Había oído al maestro Carlos Boyero decir que no le había disgustado del todo y eso, ya solo eso, me llevó a la sala. En la peli, Penélope Cruz lo borda. Nombre y apellido son también el título de la primera canción conocida de un trío catalán llamado Penélope, que hacen música urbana desde una casa de Barcelona. Y no suena nada mal.

24 de abril. Vancouvers

La canción de las 15:21. Será que la lluvia me mantiene rockero. Será que me encantan las historias, bonitas o feas, historias que contar, al cabo y al fin. La que hoy comparto es muy chula. Hace más de veinte años, cuatro tipos llenaban los garitos de Malasaña al ritmo del mejor rock, por más que en aquellos tiempos lo llamaran de maneras más modernas. De oídas, sólo conozco a Juan Santaner por su mantenida relación con el mundo de algunas de las músicas que se pasan por aquí. A los otros tres, Ángel Cubero, Marta Romero y Kiki Tornado, no tengo el gusto. Tras décadas de silencio regresan. Ellos siguen siendo Vancouvers y suenan así de bien.

23 de abril. The Kleejoss Band

La canción de las 15:41. Es fiesta allí, pero yo estoy aquí. Ya lo explicaba Coco en Barrio Sésamo. Aquí-allí. Arriba-abajo. Y me quedó claro. En mi tierra nos acordamos hoy de los comuneros y tampoco se trabaja, que yo sepa, ni en Cáceres, ni en Cataluña ni en Aragón. Allí recuerdan a San Jorge. Y habrá algún día que se acuerden de The Kleejoss Band, grupazo maño que sólo sabe hacer una cosa: rock del bueno. Su último y recientísimo disco lleva la producción de Hendrik Röver, líder de Los Deltonos y el mejor guitarrista de blues y rock del país. Garantía absoluta.