1 de abril. Alice Wonder

La canción de las 17:59. Sigo la pista a Alice Wonder prácticamente desde que era menor de edad. No tiene demasiado mérito, pues ahora tiene solo 21 añitos, pero con semejante aseveración cuasi delictiva, sólo quiero decir que no me acabo de encontrar de golpe con su innegable talento. La he disfrutado en solitario y en compañía de mi siempre idolatrado Xoel López. Sin embargo, necesité esperar, no sé, a que empezara abril, a que por fin amenazara lluvia, a que llegaran los esperados reencuentros, a que despertara donde solía despertar… o quizá solo a que cantara en castellano y su voz me inundara del todo. Lo logra con esta maravillosa canción escrita por el vetusto Guille Galván para la película ¿Qué te juegas?, el estreno cinematográfico de Inés de León.

29 de marzo. The Veroñas

La canción de las 16:31. No conozco Guadalajara. Ni la de aquí, a este lado del charco; imaginen la de allí, la gigante mexicana. Dejé un día la española a la derecha de la carretera y ese ha sido mi único vínculo hasta hoy. Claro que prefiero que mi relación surja de la música. Estas cinco mujeres se hacen llamar The Veroñas, vayan ustedes a saber exactamente por qué, y hacen rock. Así, a secas.

27 de marzo. Samuel Reina

La canción de las 14:33. Si yo supiera el truco del triunfo, viviría de este modesto blog de música y emociones. Como no sé cómo se llega al éxito, aquí sigo, descubriendo y gozando con buena música. Lo nuevo de Samuel Reina no tiene nada que envidiar, mas al contrario, a algo de lo que más suena actualmente en festivales, radios y hasta teles patrias. Quizá tenga una visión particular del éxito. A lo mejor, tiene el truco y se lo quiere quedar para él. A lo peor, este “Simulacros de naufragio” solo se oirá por aquí. Y no es mal sitio.

26 de marzo. Lava Fizz

La canción de las 15:58. Si no fuera porque están cerradas, hoy mismo en las piscinas privadas las chicas desnudarían sus cuerpos al sol. Hace un calor de verano. Las islas Baleares suenan a eso. Y también, y por lo general, a buena música. Los últimos que me llegan desde allí son cinco chavales que cantan en inglés bajo la particular denominación de Lava Fizz. Dicen que la juventud está muerta. Ellos no lo parecen.

25 de marzo. Novio Caballo

La canción de las 15:42. Como no llueve, mi cabeza se ahoga. Abro la boca para inhalar todo el aire que pueda y me la cierra de golpe la música de un recién nacido grupo llamado Novio Caballo. Irreverencia, esa palabra que mi madre entiende y que yo comprendo regular, es la que se me ocurre al escuchar tanto el nombre como la canción. Mi novio caballo es el título de un cómic que cuenta la historia de amor entre una chica y un caballo. El single de presentación es “Jesús es negro“. No hay más preguntas, señoría.

23 de marzo. Como vivir en el campo

La canción de las 12:47. Ahora dudo si acentuar, o no, ese como inicial. Cuando descubrí lo buenos músicos que son Pedro Arranz, Miguel Breñas y Carlos Barros, tildé ese cómo al pensar en una pregunta, por muy retórica que fuera. Ahora, años después, opto por no hacerlo. Que me lo aclaren ellos. Como vivir en el campo hacen discos estupendos y muy originales. A la espera de su cuarto largo, el año pasado se despacharon con un EP de versiones, a cual más poliédrica. Me quedo con esta de aquel entrañable “Ritmo de la noche“, recuerdo de todo aquello que el alcohol noventero me deja recordar. ¿Os acordáis? Bellisima

22 de marzo. The Wheels

La canción de las 11:04. Vive la psicodelia en España una segunda juventud. No hablo de la actualidad política, que para eso ya se me ocurriría a mí alguna palabra mucho más adecuada, sino a la música. The Wheels, mallorquines ellos, son una de las pruebas más concluyentes de la ya de por sí concreta aseveración de la primera línea. En 2017 sacaron un discazo llenito de ambiente setentero; “Mr. Hyde” era de lo mejor de aquella febril entrega.

21 de marzo. La Santoro

La canción de las 15:33. Antes un gran almacén avisaba de que ya era primavera. Ahora, como ya no hay eso que venía antes del calorcito, no hay necesidad de aviso. Ya es primavera. Aquí y allí. Más allí que aquí. Conmemoro el solsticio esprintando como si de una vulgar meta volante se tratara. Y es que no es mucho más en realidad. Busco nueva música y la encuentro a borbotones. La de hoy es extraña, pero muy buena. Sé que La Santoro es una chica de Barcelona que no necesita de guitarras para desbarrar. Con un buen sintetizador le basta. Y, por lo visto, le sobra. Del título, “No me quieres“, ya hablaremos otro día.

20 de marzo. Bum Motion Club

La canción de las 15:14. Algo debe tener el agua de Aranjuez. Como poco, un componente lisérgico que provoca que la música que allí se hace navegue en la más soñadora de las psicodelias. Una de mis bandas fetiche, Rufus T. Firefly, es de allí, y su líder, Víctor Cabezuelo, ha producido el primer EP de una joven chavalada del pueblo llamada Bum Motion Club. Aunque aún sea marzo, este “April” solo hace que confirmar lo del agua.