El último ciclista

La canción de las 15:15. Veo carreras ciclistas con más interés que en toda mi vida. Disfrutemos de estos nuevos animales de la carretera antes de que llegue, de madrugada, el (inevitable) crujir de dientes. Gabriel García nació en Montevideo y vive en Galicia, brillantes decisiones ambas. Hace música bajo la estupenda denominación de El último ciclista y, para ello, se rodea de músicos de tronío. Si hay un nombre últimamente de moda en el santoral español es Alberto; por uno y, especialmente, por el otro. No todo lo que dice Alberto está necesariamente bien, lo canta Gabriel, eh, que yo no he dicho nada.

DA-CAT

La canción de las 15:34. Los componentes de DA-CAT no quieren dar la cara y a estas alturas ya no sé si eso es bueno o malo. Sin ver sus rostros, eso sí, sé que son catalanes, que atienden a los animales nombres de Da Coneho, Da Rhino y Da Ciervho, y que son extremadamente cañeros. Este descacharrante Ten perros (no tengas hijos) es una buena prueba de ello.

Perro

La canción de las 14:20. En aquellos tiempos felices, cuando no podía dejar de escuchar aquel inmortal Reina de Inglaterra de los murcianos Perro, el perro más famoso de estos nuevos, el superviviente Sánchez, se dedicaba a comer pizza con sus colegas. Luego, todo cambió, muy probablemente para mejor. Quito el probablemente, porque los Perro han reaparecido después de años de silencio. Escucha pariente, me mandan. Y, sin plantearme demasiado si faltaría, o no, una coma entre el predicado y el sujeto, escucho. Y muy bien.

Las nietas del Charli

La canción de las 15:25. No conocí a ninguno de mis abuelos. Murieron a mediados del siglo pasado; uno, ya mayor, el otro, de manera bastante prematura. Es triste porque, por no poder, ni echarlos de menos puedo. Las hermanas María y Raquel Rubio, nombres maravillosos, para qué hablar del apellido, honran, imagino, a su abuelo Charli. Y eso sería lo más bonito de la historia, si no fuera porque, además, cantan que es un primor. Aquí, a las mareas. En realidad, a lo que ellas quieran.

Amor tempura

La canción de las 14:50. Empezaré confesando: hay veces que el video que acompaña estas prescindibles líneas, ni lo veo. Soy de otra generación y a mí lo que me importa es que la canción de cada día me provoque dosis, si es posible, incontenibles de emoción. Hoy, viernes de primavera sin invierno, no sucede eso. Más bien, todo lo contrario. Este De verdad, que canta Pedro Márnez bajo su artística denominación Amor tempura, me gusta, pero el vídeo, ay, el vídeo. A la luminosa mujer que en él se convierte en omnipresente, la conocí… ¡en la cuna! Síntoma evidente de lo joven que es ella y de lo, digamos, cultivado que estoy yo. En fin, que viva el talento. El musical y el otro.

Laura Jordán

La canción de las 15:04. Me llegaron muchas felicitaciones por motivos futboleros. No exactamente las que a mí más hubieran gustado, pero me conformo. Lo celebro, como acostumbro, con buenísima música. Laura Jordán apuntaba maneras desde bien pequeñita. Nacer en Galicia es contar con enorme ventaja para ello. Toca el violín, como algunas otras, pero llamó a su primer grupo como casi nadie: Yo no me drogo. Tiene una voz espectacular. No redonda, pero sí, cuanto menos, triangular. Este Ten out of Ten, con su inseparable Mario Ocepek, es estupendo. Como las victorias del puto Atleti.

Chois

La canción de las 14:13. Salgo de la podredumbre, moral y de la otra, que nos rodea para que alguien, por fin, me cuente qué es un CEO. Que se mueran los ceos decía la canción, ¿no? En mi auxilio sale Asier Fragas, en los carteles Chois, y me lo canta de modo explosivo.

Doplers

La canción de las 14:27. Viviría entre Twitter, X me sigue sonando a otra cosa, y Spotify. En esta última, me cuentan que el segundo lugar en el que más se escucha a Doplers es Frankfurt. El primero siempre, independientemente de donde sea cada grupo, es Madrid. Juego a pensar cuál de los cinco componentes de esta banda madrileña, amante de las buenas guitarras, vive en Alemania. ¿Será María?