10 de febrero. Jake Shane

La canción de las 12:45. Quise escribir precisamente a esta hora del mediodía para que se supiera que estoy aquí y no allí. Que aunque desde hace unos meses medio vivo en la capital, hoy estoy en casa y por única bandera tengo la de la buena música. La de esta mañana gris la tomo prestada de un chaval estadounidense, pero ya muy residente en este país casi nuestro. Jake Shane se llama y su último disco es canelita fina. Opto por compartir este “If Jugdment Day is Coming” porque, básicamente, creo que sí, que está viniendo. Que nos pille confesados, aunque curas ya casi no queden.

8 de febrero. Zahara

La canción de las 14:04. Para no gustarme tanto como a ese amigo mío al que le pirra fotografiar la luna, Zahara ha sido una de las más habituales de este modesto blog de música e ilusiones. Cierto es que, salvo cuando pasó por aquí en solitario con su monumental “Con las ganas“, siempre lo ha hecho en compañía de otros. Ya fuera con Niños Mutantes, Santi Balmes y, por supuesto, con esa brutal “Belleza y miedo“, colaborando con Ricardo Vicente, una de las indiscutibles joyas de mi musical corona. Vi la otra noche a Zahara en Late Motiv y no me queda otra que, cautivo, desarmado y especialmente encantado, volver a rendirme a su talento. Este “Hoy la Bestia Cena en Casa” es miau, miau, miau.

7 de febrero. The Niftys

La canción de las 17:39. Nunca he estado en Albacete. Al menos, que yo recuerde. Algún día iré por todo lo que me une a esa ciudad manchega y por oler lo que olieron de chiquinos Raúl Cimas, Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla. Desde hoy tengo una nueva excusa para acercarme a la patria de los cuchillos. Se llaman The Niftys y hacen música tradicional, en el más amplio sentido de la palabra. Viva la tradición, entonces. Al menos, esta. (Me sigue doliendo no ver la también tradicional tilde encima de la “e” de esta, pero ya es hora de que me vaya acostumbrando a cumplir las normas ortográficas, aunque no me gusten un pelo).

5 de febrero. Agost

La canción de las 14:10. Me pregunta mi compañero de enfrente cómo se escriben los nombres de los meses. Vivan las minúsculas, le respondería, pero opto por bajar el nivel de petulancia y le digo lo mismo pero sin alharacas. Intuyo a los componentes del trío barcelonés Agost algo interesados por el asunto de los meses. En el bello catalán agost significa, lógicamente, agosto, y ellos mismos se presentan como un grupo nacido en septiembre. Cuestiones temporales aparte, hoy comparto este MRMB, que suena muy bien lo escuches cuando lo escuches.

4 de febrero. Sumergible

La canción de las 15:36. Inhalo y me sumerjo en las profundidades. Allí, como bien sabéis, se oye casi todo. Sin embargo, en el fondo, si afinas el oído, solo música. Ojo con este bombazo de unos tipos tinerfeños de La Laguna. Dudo mucho que lo hayáis escuchado antes, también que lo olvidéis rápidamente después de hacerlo por primera vez. Aviso.

3 de febrero. El Hijo Ingobernable

La canción de las 19:07. Sorprendo, a media tarde dominical, aún con la congoja por la descomunal exhibición de Rosalía en los Goya, última prueba evidente de que talento más márketing nada tiene que ver con millones sin duende. Me ayuda a salir del dulce sobrecogimiento la búsqueda permanente de nueva música que me diga cosas. Y en estas estaba cuando tropecé con Víctor G. Lapido, apellido de estirpe cuya sola pronunciación ya evoca buenísima música granadina. Miles de grupos aparte, su proyecto en solitario se llama El Hijo Ingobernable y es un rato brillante. Al menos, así lo recuerdo yo.

2 de febrero. Adriana Proenza

La canción de las 14:08. Hace día de mantita y voz femenina. Encuentro una zamorana, la manta digo, y otra, la voz, fantástica y desconocida para mí, que cumplirá la misión como el más preparado de los sicarios. Adriana debió nacer ya en este siglo porque leo que aún anda por los 18. Es asturiana, vive en Madrid y canta claro y rotundo mientras trastea con las últimas novedades de la electrónica china. Así, a mí, como si caen chuzos de punta.

1 de febrero. Yana Zafiro

La canción de las 13:07. Comienzo el mes entrecortado con un canto, no a Galicia, hey, sino a la artesanía más moderna. Ahora la gente hace canciones en su casa, con un ordenador a lo sumo, o un teclado del antiguo Bazar Canarias como mínimo común múltiplo. Pero claro, yo, por ejemplo, que tengo ambas cosas en mi hogar, ni me planteo utilizarlas para hacer canciones. Se llama talento lo que a mí me falta. Yana Zafiro es una jovencísima ucraniana residente en Murcia que hace canciones pegadizas; que así ha dicho parece sencillo, pero es justamente todo lo contrario.

29 de enero. Luis Albert Segura

La canción de las 19:05. Las iniciales del compuesto nombre del mallorquín Luis Albert Segura le llevaron a bautizar su anterior proyecto musical como L.A. Cansado de una década plena de discos, conciertos y canciones en inglés, decidió tomarse un descanso. ¿Y cómo lo hizo? Pues, como no podía ser de otra manera, cantando. Ahora, en cálido castellano. Este “El cielo se rompe” es el adelanto. Y lo que adelanta promete.