Lepanto

La canción de las 15:55. Tras tres días viendo música, regreso al infierno y, oh sorpresa, sigo necesitando canciones para respirar. El almeriense Manuel Carmona encabeza un proyecto llamado Lepanto en el que el rock con clase, con mucha clase, es la base. Talento musical tristemente no comparto con Carmona, pero, casi seguro, sí generación. Comenzar un EP con un corte que se llama Load y terminarlo con otro bautizado Game Over, denota conocer el mundo Spectrum y sus benditos alrededores. Y eso es bien. De este EP destaco hoy la elegantísima Pretérito imperfecto, la mejor manera de encontrar un perfecto futuro. Sin calor abrasador, a poder ser.

Axelot

La canción de las 15:52. Primero, los contras: la letra, regu. Los autores, mal. No sé nada del dúo componente de Axelot, pero nada de nada, ni quiénes son, ni de dónde, ni si sí o si no. Después, los pros: ese ritmazo, por favor. Veinte años me he quitado de golpe. O me los he puesto, que esto tampoco lo sé.

Mira Paula

La canción de las 14:08. Así empezaría yo a hablar con mi sobrina querida. “Mira Paula”, aunque bien pensado yo le pondría una coma entre Mira y Paula por aquello del vocativo y esas historias antiguas. Y luego ya, después de dos puntos, lo que le tuviera que decir. La Paula que hoy comparto es la alicantina Paula Ruiz y hace pop electrónico preciosista y francamente bonito. Dice que es una buena gente. Y yo me lo creo. Como mi querida sobrina.

Lucas Lera

La canción de las 14:11. Veo el número 4 en las previsiones de calor para los próximos días y me echo a temblar. Inconscientemente busco agua. Además de en la piscina y en la nevera, la encuentro en la música. Deja que llueva / deja llover / yo intentaré aprender, canta, y muy bien, el madrileño Lucas Lera, mi último, y muy feliz descubrimiento.

Johnny B. Zero

La canción de las 16:01. En épocas de festivales impersonales y de estadios casi repletos a precios más que prohibitivos, da gusto reencontrarse con el talento cercano. Había perdido la pista de los valencianos Johnny B. Zero, que por aquí pasaron hace ¡7! años. Y fue muy placentero saber que siguen en plena forma, sonando a banda buena y haciendo mejores canciones que ya son buenas en disco. En este recientísimo Be True Be Sexy suenan al mismísimo Prince, pero es que en otras nos sonaron al genial David Byrne y sus imprescindibles Talking Heads. Un reencuentro maravilloso en todo caso. Brindemos por más.

Borja Picó

La canción de las 18:55. Todo lo que rodea a mis amigos de Club del Río es pura bendición. Gracias a ellos, años ha que descubrí la maravillosa voz de la carabanchelera Ede, mucho antes de que Xoel López la eligiera para cantar con él. Siguiendo a Ede me encuentro ahora con Borja Picó, antiguo vocalista de Papawanda, y también habitual del círculo de los cluberos. Borja y Ede grabaron hace un par de años una maravilla llamada En el lodo, que ahora reeditan con mayor calidad e igual sentimiento. Una gozadera plena.

Jaguayano

La canción de las 15:29. Dícese del natural de Jaguai. Yo también pensaba que el ukelele había pasado a mejor vida, pero el cántabro Pablo Gómez se encarga de llevarme la contraria. Eso sí, lo hace a base de ritmazo, reminiscencias del grandérrimo Paul Simon y quintales de buen rollo que, a pesar de mi tendencia vinagre, nunca vienen mal.

Fundación Francisco Frankenstein

La canción de las 15:49. Esta tarde me acercaré al Retiro, que me han dicho que hay libros. Lo haré antes de que a alguien le dé por quemarlos. Si hubiera ido ayer, me podría haber encontrado por allí al mismísimo Mick Jagger. Me pasa y me da un parraque. Ya vi a los Rolling un par de veces en sus años mozos, 60 o así tenían, y no lo olvidaré fácilmente. En su homenaje, busco rock patrio y felizmente encuentro a unos mallorquines, David, Steve, Tere y Gato, que, además de un nombre difícilmente mejorable, recetan guitarreos con mucha clase.

Luismi Partera

La canción de las 14:04. Reconozco que tengo un poco abandonado a los artesanos de la música, esos idealistas que tan bien me hicieron hace tiempo con recetas basadas en voces y guitarras plenas de sensibilidad y talento. Regreso a la bendita senda al encontrarme por el camino a Luismi Partera, gaditano, no sé si de Cai, de Cai-Cai, o de Cai-Cai-Cai, pero residente en Madrid, que suena a auténtica gloria. Aquí, con el gran Pedro Pastor, cantando al Camino y, por tanto, cerrando el círculo mágico.