Se ha perdido un niño

La canción de las 15:47. Un día fue en la aburrida playa de Cullera. Otro, en el maravilloso Parque Güell de Barcelona. Del segundo me acuerdo con terror. El primero, me lo han contado. Debía ser pelín despistado, más o menos como mis padres y hermanos, porque me daba por perderme siempre que tenía ocasión. Después de llantos por ambos lados, acaba por aparecer. Décadas después, muchas, hoy me encuentro con Se ha perdido un niño, el glorioso nombre de un cuarteto murciano que, en este oportunísimo Calzonazos por mayoría absoluta, suena a los mejores Carolina Durante. Y eso es bueno siempre.

Ove

La canción de las 15:13. A Alejandro Ovejero le gustan las abejas. A Ove le presentaba la mejor cantante de este país como “el apicultor más guapo del mundo” cuando ambos, Nina y él, compartían escenario formando parte de los imperiales Morgan. Fuera ya del grupo, le había perdido la pista. Esta mañana, quién sabe por qué, olí a miel y Ove, madrileño de Hortaleza, se volvió a cruzar en mi camino. Y, siguiendo las piedrecitas, supe volver a casa.

Pony Pool Club

La canción de las 16:08. No suelo hablar demasiado bien de mi ciudad. Motivos me sobran. Viendo algún informativo de ayer, menos aún. Profundizando sobre los motivos de los vándalos que aparecían en las imágenes, nada de nada. Acostumbro a bromear y a exagerar (o no) diciendo que cualquier día se nos caerá la Plaza Mayor de tanto mirarla y no sabremos si quiera cómo reaccionar. El sevillano Álvaro Moreno, al frente de estos más que esperanzadores Pony Pool Club, también ve a su ciudad caer, aunque con mucho más estilo que yo y más educación que mis descerebrados paisanos.

Mikel Erentxun

La canción de las 15:56. Nunca supe a dónde iban aquellas cien gaviotas. Fui de Duncan Dhu un poco menos que lo justo, pero he de reconocer que me gusta ver a Mikel Erentxun conectarse con algunos de los mejores y más distinguidos músicos del momento. Disfruté hace unos meses cuando acompañó al grandérrimo Stanich en su exhibición comunal y turgente de La Riviera y ahora hago lo mismo escuchando sus nuevas canciones, en las que se ha rodeado de lo mejorcito: Víctor y Julia, de los Rufus T. Firefly y los componentes de Reme. Con alforjas así, yo también me apunto a viajar.

Idoipe

La canción de las 14:28. Desde los tiempos del asturiano Hevia, ¿qué habrá sido de él, por cierto?, muchos han sido los que han mezclado folklore con música electrónica. Por aquí, han pasado varios, desde el cada vez más popular Baiuca hasta ese bendito salvaje llamado Rodrigo Cuevas. Hoy, el asunto va de jotas alto-aragonesas pasadas por el tamiz de Javier Idoipe y sus programaciones. A bailar todos ya.

Tulsa

La canción de las 14:13. Sucedió a los 20 segundos; poco tiempo, las más de las veces, casi infinito si hablamos de miedos. A los 20 segundos, el regreso de Miren Iza ya me encantaba. Al minuto y medio, amics, ya ni os cuento. Miren es psiquiatra y psicóloga clínica, posee una de las voces más atrayentes del muestrario femenino patrio, un talento arrebatador para hacer canciones estupendas y, últimamente, ha tenido problemas con las malditas redes por querer sacar un par de tetas en la portada de su nuevo disco. Para acabar el regalazo de hoy, una pregunta, ¿quién coños es Joaquín? y una verdad en condicional: si Tulsa fuera solo una ciudad de Oklahoma, el mundo sería mucho peor.