Charnego

La canción de las 15:38. A falta de pan, buenas son las tortas. Por mucho que el pan, ese grupazo sideral llamado Atención Tsunami, sea el más sabroso del pueblo. A la espera, a ratos desesperada, de nuevo disco, me conformo, feliz cual lombriz, con lo primero que hacen cuatro tipos autodenominados Charnego, lo más cercano a un supergrupo nacional de esos que se les da tan bien hacer a los yanquis. Álvaro y David, de Atención Tsunami, Pablo, de Biznaga, y Marco, de Being Berber, me han hecho feliz esta mañana. Veis lo sencillo que es. Ha sido escuchar en la voz de Álvaro eso tan bello y salvaje de Es mejor perder de vista la costa, que perder de vista el mar y tocar casa, oscura y fría, pero hogar al cabo y al fin.

Rubio americano

La canción de las 15:21. Pregunto a mis jóvenes colegas de trabajo qué es lo primero que se les viene a la cabeza al pensar en rubio americano y oigo hablar del buenorro de Brad Pitt. No me extraña. Eso sí, los que empezamos a ya ni siquiera poder peinar canas nos vamos directamente a Winston y a Marlboro, a Nobel y a LM, al tabaco de nuestra época, por mucho que lo poco que fumó, a servidor no le gustó casi nada. Rubio americano es, además de lo anterior, un interesantísimo sexteto radicado en Torremolinos que suena estupendamente. De su disco de debut, me quedó con el inicial El camino, donde la voz de Silvia Rasero no entra hasta después de cuatro minutos de brillante instrumentación. Fabulosa declaración de principios.

La Plazuela

La canción de las 15:31. Como ahora los chavales no juegan en la calle, supongo que habrán desaparecido las plazuelas. Vi a mis hermanos criarse en una de ellas y jugué, sin descanso, en la más hermosa de todas, el mejor de los pabellones descubiertos para nosotros, a dos pasos de la salida del cole. Hace años, pusieron un árbol en el medio de la plazuela donde, hasta entonces, jugábamos a cualquier cosa. Comenzaban las prohibiciones. Ya adulto, pero igualmente ignorante de bulerías y demás palos, asisto interesadísimo al innovador proyecto de los jóvenes granadinos Manuel HidalgoLuis Abril. Aquí cantan a Perico el de la Tomasa. Y el resultado no puede ser más estupendo.

Conjunto Amistá

La canción de las 15:34. Siempre fueron adelantados en Galicia. En todo, música incluida. La más verbenera del momento se hace allí. Con Chicho, de Ortiga, al frente, y ejemplos como Boyanka Kostova, Esteban y Manuel, Mundo Prestigio o, mi favorito, el mítico Grande Amore, ahora llega Conjunto Amistá, dúo compostelano formado por Brais Lobato y Julián Lobato, y su estrambótica Cubata de Guardia Civil, todo un hallazgo.

Arroz y pasta

La canción de las 15:01. No es exactamente mi menú, aunque bien pudiera serlo. Un día como arroz, al siguiente, pasta, al tercero, repito pasta con salsa diferente y al cuarto, ya veremos. A Juan Luis Echeverría Ajona lo sigo desde que descubrí que se escondía bajo el nombre de Bassmatti. Aquel majestuoso Solo había que soplar más fuerte, que se cascó junto a Vidaur años ha, se convirtió enseguida en una de mis canciones de cabecera. Juan Luis ahora colabora con Asier Martín en Arroz y pasta. Y lo que hacen, por más que le canten a un tranquilizante, sigue sonando fresquísimo.

Marina Herlop

La canción de las 15:51. Me dicen raro. Lo soy, pero hoy un poco más. Ha llegado hasta mis oídos la extraordinaria obra musical de la pianista catalana Marina Herlop. Extraña hasta para una esponja como yo. Increíble como para que me haya zambullido, y lo siga haciendo, en su nuevo disco, Pripyat, llamado como la ciudad fantasma ucraniana próxima a Chernobil. Sabéis de mi amor por los adjetivos. Pues original se queda muy corto para describir una música electrónica moldeada con textos en una lengua inventada, silábica, altísimamente rítmica y ciertamente adictiva. Este Shaolin mantis es una extraordinaria demostración. Hay gente, afortunadamente, mucho más rara que yo.

BOYE

La canción de las 15:38. No es el primero y aseguro que no será el último en aparecer por aquí. Hablo de actores, o actrices, metidos, o metidas, a cantantes, o cantantas, en sus ratos libres. Por este blog de música e ilusiones pasaron, por ejemplo, Asunción (AKA Julián Villagrán), Manuela Vellés, Leon Impala (AKA Chema León y Diana Palazón), Manuela Vellés, Nacho Aldeguer o Asier Etxeandía como la voz de Mastodonte. Al barcelonés David Menéndez lo he visto en alguna que otra serie más que molona, pero a BOYE jamás le había escuchado. Y, teniendo en cuenta este originalísimo Veni, Vidi, Vici, ha sido tiempo perdido. Bravo por esta gente de talento compulsivo. Disfruten.

Mestra

La canción de las 15:56. Como quien no quiere la cosa. Expresión bárbara; lo tiene todo. Incomprensible, pero exacta. Pues eso, que, como quien no quiere la cosa, hemos doblado la última página del calendario para empezar con el nuevo tocho. Escucharé en estos primeros días canciones que bien podrían haber estado en la más selecta y refinada de las listas publicadas en los últimos días, pero que no lo estuvieron por puritita ignorancia. Sin ir más lejos, ni más cerca tampoco, lo primero que escucho de los valencianos Mestra, cuatro tipos que, osados, se atreven con un solo de guitarra de 40 segundos para empezar esta planetaria Los dulces pecados. Se lo habrán dicho muchas veces, pero suenan como si a Jota se le entendiera lo que canta. Y eso es muy bien.

Nightnoise

La canción de las 13:17. Escribí, ingenuo de mí, hace solo 365 días, que deseaba un año bueno para todos, al fin, después de tantas penurias pandémicas. Si lo sé, solicito el más horrendo de los periodos al cabo, por si algo podría haber cambiado. Insistiré, ya sin la presencia de mis padres, aunque sí con su cuidado eterno, en mis mejores deseos. Y lo haré, como siempre, cada 1 de enero, con la música del cuarteto más maravilloso de mi particular historia musical.