La canción de las 11:33. Desperté hipnótico. Sería porque, como antaño, dormí escuchando a García. Necesitaba un ritmo machacón y encontré, creo, el mejor posible. Sergio de Pablo se esconde detrás de este interesantísimo proyecto denominado Ojo último. Se le define como “brujo embravecido, filósofo electrónico, cantautor robot, demonio alienígena, Quentin Tarantino de la música”. Y algo de todo eso seguro que será. Medio canta, medio declama que vienen más. A ver si es verdad y vienen pronto.


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