La canción de las 12:31. Todo lo que toca Carolina de Juan, Nina para todos los amigos y seguidores de la mejor cantante española del momento, lo convierte en oro musical. Todo, salvo lo que ya era bellísimo de por sí. Encuentro a The Flamingos Bite, un bandón de mucho cuidado, llevado por el consejo de un común amigo, grandísimo músico por cierto. En el cuidadísimo vídeo percibo, además, la presencia al teclado de Víctor López Pescador, con el que salto sin parar cada vez que tengo la suerte de presenciar el desparrame sideral de Ángel Stanich en directo. El círculo mágico de la música bien hecha, en fin.

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