La canción de las 11:58. Hace ya quince años, Roberto Herreros, Malela Durán y el gran Pepo Márquez, indispensable tuitero que ya pasó por aquí al frente de The Secret Society, formaron un grupo. A la búsqueda de un nombre original que les hiciera triunfar pensaron en Garzón. Y así se llamaron, en referencia al juez estrella que, precisamente por esa condición, no la de juez sino la de estrella, tan mal les caía. Crearon, incluso, una web, www.superjuez.com, que aún hoy se puede consultar. La historia llegó a los oídos del justiciero juez, que se enfadó y les amenazó con denunciarles ante los tribunales. POr ello tuvieron que cambiar de nombre y, en un giro de brillantez desaforada, se pasaron a denominar Grande-Marlaska. Al juez, desde hoy mismo ministro, la historia le empezó a hacer gracia hasta que dejó de hacérsela. A mí me la sigue haciendo.

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