La canción de las 13:23. La salida al mercado de un nuevo disco de Amaia Montero provoca en mí la inmediata necesidad de compartir música que no entienda demasiado. Y en la búsqueda, a ratos agonizante, tropiezo con un discazo de un grupo, también vasco, llamado Empty files. Ya más tranquilo, devoro una a una sus electrónicas muestras de indudable talento. Y me quedo con este cibernético y contagioso “Fire tongue”, que me da la paz necesaria para combatir tamaña desazón.

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