La canción de las 11:51. No, no me he vuelto loco ni el corrector de mi iPad de penúltima generación se ha puesto, como otro que yo me sé, por su cuenta. Soy yo mismo, el educado y reservado chico de siempre, el que ha tecleado lo anterior. Es más, alguno de vosotros esperaba impaciente que yo creara una entrada como la presente. Hoy, sábado nevoso de mediados de marzo, es el idóneo día para que este blog de música e ilusiones se pase al lado oscuro. En tiempos de censuras previas y postreras y en épocas de prohibiciones ridículas y escrupulosos remilgos, nada mejor que las canciones de Chenta Tsai Tseng, inmigrante de origen chino, arquitecto y músico, que bajo la irredenta denominación de PUTOCHINOMARICÓN, así todo con mayúsculas y con tilde en la Ó, se cisca en todo lo anterior. “Gente de mierda” lo llama para completar el mágico círculo de la añorada incorrección.

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