La canción de las 12:34. Resultó que me tomé tan en serio mis vacaciones que hasta dejé de regalar canciones. No me olvidé de la música, que eso no puedo, pero sí decidí apartarme de los premodernos medios cibernéticos para compartir lo bello. Rompo la estival costumbre al verme superado por una voz angelical, la de Paula Valls, que no tiene nada que ver con los queridos Valls que me rodean. Ella es catalana y su chorro de voz, universal. 

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