La canción de las 14:55. No me gusta madrugar y para mí que siempre fui noctámbulo. De noche pasan cosas. En la de ayer, sin ir más cerca, me descubrieron está versión del clásicazo de El último de la fila “No me acostumbro”. Ahí la tienes; para tu blog, me dijeron con indisimulado cariño. Y yo, ruborizado ante el afecto desmedido, tomé nota. Ayer me gustó más que hoy escuchar a Joe Crepúsculo acompañado de mi musa La Bien Querida y de su pareja David Rodríguez, pero como no recuerdo qué era eso que había que hacer con los caballos regalados, ahí va la rareza. En todo caso, no me acostumbro. Sigo sin acostumbrarme.

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