La canción de las 13:56. Confieso mis pecados. No me llamo quien aquel día me tenía que llamar por los caminos del rap. Lo aguanto sólo unos pocos minutos, mas uno no puede ser perfecto. El caso es que cuando se combina con buenísima armonía musical y con brillante lírica en las letras me conquista al instante. Y eso no lo sabía hasta que esta mañana me tropecé con esta cosa tan bonita de Catarata. Tiene un par de años ya, o tres si me apuras que con esto del nuevo año uno no sabe ni contar, pero qué más da si se escucha tan bien.

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