La canción de las 18:51. Unas horas después de disfrutar sin límite ni mesura con Adrián Costa y sus inconmensurables predicadores, continúo buscando música para regalar. La tarde del viernes bien pueda ser la ideal para dar rienda suelta a nuestros gustos cinéfilos. El octavo pasajero conecta directamente con el clásico “Alien”. A alguien como yo, a quien la memoria abandona en materia peliculera, a partir de hoy ese pasajero le suena a Murcia y a música. Raro soy y ellos también.

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