La canción de las 12:14. Recuperarse de lo que apenas duele es fácil. De lo otro, casi imposible. Me levanté recordando el duro sabor de la madera, pero, al muy poco, desapareció. Del fútbol, como la más importante de las cosas nada importantes que es, solo las alegrías. Emiliana Torrini es, pese a nombre y apellido, islandesa. De ascendencia, claro, italiana, y seguro que del Atleti. A ella también se la ha pasado el berrinche.

Anuncios