La canción de las 12:55. Para empezar, dos verdades, mías, como templos: Primera. El Último de la Fila fue uno de los dos mejores grupos españoles de los años ochenta y de los primeros noventa; el otro, of course, Los Ronaldos. Segunda: Admiro profundamente a Manolo García por todo, por su música y especialmente, por lo que piensa y por cómo dice lo que piensa. La tercera, ya no es verdad, es simplemente una apreciación tan personal y discutible como las anteriores. El mejor, o mejor aún, el más bueno del Último, era Quimi Portet. El hombre a la sombra de Manolo, el ideólogo musical del grupo, sigue a lo suyo y acaba de sacar su noveno disco en solitario cantado, cómo no, en vernáculo catalán. Una nueva amistad cibernética me pone sobre la pista de este “Ós Bipolar”. Tenía ganas de traer aquí al gran Portet. Ya tengo la excusa perfecta.

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