La canción de las 21:56. Trabajar todo el día sin levantar la vista del ordenador, te evita disgustos. Al menos, te los retarda. Nunca fue Prince uno de mis favoritos, pero negarle el talento al artista antes conocido por ese nombre sería propio de los peores necios. Prince falleció este jueves. Siempre se van los que se van. Como con los cercanos no sabemos hacerlo, celebremos la muerte de los lejanos y hagamoslo con su música. “Cream”, clasicazo, por ejemplo.

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