La canción de las 16:36. Me dio por pensar que para mí la mujer es, sobre todo, voz y alegría. Celebremos, entonces, el día de la voz y de la alegría que el de la mujer ya lo celebro yo a cada hora. Hagámoslo, para no variar, con música. En Portland, Oregón, regalan voces y alegría. Cojámoslas al vuelo.


The 16:36 song. And I suddenly thought that for me the woman is, above all, voice and joy. Let us celebrate , then, the day of the voice and the joy, that the woman’s I celebrate hourly. Let’s do it, as always, with music. In Portland, Oregon, voices and joy are gifted. Let’s catch them on the fly.

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