La canción de las 13:59. Ahora que resulta que los dictadores siguen yendo en chándal pero reconocen felices resultados democráticos. Ahora que no veo el del váter porque me voy de cañas. Ahora que resulta que, desorientados, descubrimos que todas nuestras ciudades están llenitas de contaminación. Ahora que, justo por lo de antes, diciembre es el nuevo mayo. Ahora que Merkel lleva llamando cuatro días a España y nadie se lo coge. Ahora que, como dice el gran Díaz-Guerra y yo había pensado ya antes de que él lo escribiera, el Madrid es el nuevo Atleti. Ahora que sucede todo eso, yo sigo a lo mío. Porque solo la música amansa a mis fieras, busco la que mejor lo hace. Y hoy justo esa llega desde Menorca, donde nunca he estado pero a donde iré algún día. Allí hay un tipo, habrá más supongo, pero hoy es el invitado, Llorenç Marqués, que no sé muy bien si habla cantando o canta hablando. Espectacularmente en cualquiera de los dos bellísimos casos, por cierto. No como otros, que hablan sin decir nada.

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