La canción de las 13:58. Quité la red y directamente, salté. Olvidé el equilibrio y abracé el riesgo. Lo hice durante siete segundos porque es a partir de ese instante justo cuando dicen que los abrazos surten el efecto deseado. Y allí, al fondo del todo, me encontré con Francisco Contreras y su música felizmente inclasificable. Escuchad, por vuestro bien y cuanto antes, estas “Estrategias de distracción” y si os da por venerar el arte de Niño de Elche, poneos a la cola que yo lo vi primero. El eclecticismo debía ser algo similar a esto: “… Mira a la Pantoja / y a los pieles rojas / mira a la pantalla / de televisión… Tírate al rey / mejor que al ministro / que dicta la ley… Invierte en la bolsa / de los ganadores / compra lotería / donde compra Fabra /compra en superficies / de alta tensión…”. Y así. Qué lejos queda ya la dama de Elche. Ha tenido un hijo.

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