La canción de las 15:43. Recuerdo aquella noche como si fuera la de ayer mismo. Estábamos junto al escenario del mítico bar vigués La iguana en uno de aquellos monumentales conciertos de despedida de los imprescindibles Ronaldos. Tan cerca estábamos que el pitido de oídos aún me dura. Y han pasado unos cuantos abriles ya. Casi al final de la inolvidable velada, el gigantesco Coque Malla presentó a un músico invitado y allí salió Nicolás Pastoriza, NICOLÁS en los títulos de crédito de sus discos, el gran Nicolás si queréis, para decididamente diferenciarlo del pequeño televisivo. Pastoriza, natural de Vigo, continúa con su aventura musical y es recientísima su última obra. “Luna de Kubrick” la ha llamado. De ella, comparto hoy esta “Antimateria”. Decididamente, me gusta.

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