La canción de las 12:31. Yo no quería, oiga, pero no soy capaz de salir de Murcia. Es metáfora,  la mejor de las posibles, la musical, pero únicamente me falta comer pimientos y berenjenas de la huerta para hacerme de allí. Sin haberla pisado nunca. Alejandro Rubio Díaz también es murciano, ronda la veintena y confiesa que le encantaría, algún dia, vivir de su música. Si por mí fuera, lo conseguiría. Artísticamente se apellida como un británico cansado. Canta en inglés, sí, y muy bien por cierto, pero espero que descanse bien para seguir produciendo estupendas melodías como este “Liberty”.

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