La canción de las 12:02. Manuela Kant fue una fotógrafa que dejó la rusa Kaliningrado después de la II Guerra Mundial para exiliarse en Barcelona. En teoría, nada que ver con el filósofo Inmanuel, el de la razón pura, pese a compartir apellido y lugar de origen. Allí, en la Ciudad Condal, conoció a cuatro señoras que más tarde serían las abuelas de las fantásticas músicas que forman el grupo que hoy regalo. Cantan en catalán, como no podía ser de otra manera. Aunque no se lo ponemos nada fácil, dejemos que allí voten hoy en paz. De ser uno de ellos, yo acabaría estresado: todo el mundo exigiendo que me decida y mangantes e ignorantes peligrosos defendiendo las opciones que más cerca están de resolver mi duda. Cuánta falta haría Kant, allí y aquí, ahora mismo.

P.D. Pasé buena parte de la dominical mañana buscando una canción que contuviera la palabra cuñada para dedicársela a esa que ya no sabe qué seudónimo inventarse para comentar las canciones de este blog y que no parezca siempre la misma persona. No encontré la canción, pero sí la ocasión, ésta, para darle las gracias por ser y para decirle que hoy, también, la quiero. Y mucho. 

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