La canción de las 14:18. Preciso de sencillez, que no simplicidad. Pongo un anuncio en unos de esos periódicos que suelo hacer y nadie llama. Bueno sí, gente variopinta en busca de estrambóticos regalos que no me sirven de nada. En esto, que encuentro a Pep Mirambell y en él me quedo. Y pinta tiene de que puede ser para largo. Escuchad, amigos, este encantador “La Costa Blanca” y decidme si se puede hacer algo más bonito con menos. Silencio en la sala.

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