La canción de las 13:31. Disfruto con la idea de despertarme en el día equivocado. Hoy me pasó. Todo hacía indicar que esta era una nublada mañana más de miércoles cualquiera. El hecho de despertarme sin chirriante ayuda mecánica me hizo dudar, mas aún continuaba seguro que de que a media semana estaba. La segunda pista, el inquietante silencio en el patio, provocó que me levantara directo a la cocina. Allí, puse la radio y esta estupenda canción de Vera Wenzel sonó. “Domingo” se titulaba. No se hable más. Y ya no se habló.

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