La canción de las 11:03. Siempre fui de extremos, pero casi nunca de Extremoduro. Nunca le negué calidad a las letras de Robe Iniesta ni a la música que las envolvía, pero jamás me hice devoto. Siempre le faltó un no sé qué, un qué sé yo que otros muchos lograron tras solo la primera escucha. Ahora Robe saca un nuevo disco y solo de oír estos fantásticos nueve minutos de “Un suspiro acompasado”, creo que he de compartirlo con todos vosotros. Brillante, cuando menos. Emocionante, como poco.

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