La canción de las 12:34. Hace ya más de dos años que me compré un sensor de buena música. Lo hice a través de la Teletienda, una madrugada insomne, a muy buen precio. No tenía gastos de envío y al llegar a mi casa, el repartidor me regaló una funda roja de almohada que iba incluida en la promoción del sensor en cuestión. Pese al tiempo y al uso casi diario, sigue funcionando perfectamente. Hoy, sin ir más lejos, tampoco ha fallado. Escucho los primeros acordes de este “Lo único que siempre será nuestro” y mis ganas irrefrenables de compartirlo me llevan incluso a escribir apresuradamente. Más que nada por no perder más tiempo para que más gente pueda disfrutar de Mery Lemon, el originalísimo proyecto musical de Mery Cirach y Juan Carlos Luque. Puedo prestar mi sensor. Con vuelta, por favor.

Anuncios