La canción de las 11:56. Cuando yo estuve en Bergen, los chavales que ahora conforman Young Dreams irían a parvulitos, de ir a algún sitio. Más de una década después me topo con ellos en una tele de pago y al momento me engancha su música fresca y desenfadada. Fresquísima y desenfadadísima, podríamos decir incluso. Más o menos como me siento hoy al poder compartir con todos vosotros estas geniales huellas noruegas.

 

The 11:56 song. When I was in Bergen, the kids who now make up Young Dreams would go to nursery school, if at all. More than a decade later I run into them on a pay television, at once I am hooked by their cool and casual music. Very fresh and casual, we could even say. More or less the way I feel today to share with you all these great Norwegian footprints.

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