La canción de las 11:21. Una de dos: o debo haber sido malísimo o por el contrario, buenísimo. A estas alturas de la mañana, aún mantengo la duda. Y creo que durará. En todo caso, cada vez me gustan más las tintas medias y los papeles intercambiados. A falta de regalos, ya los doy yo como cada día. Cruzo el charco, again, para regresar al Uruguay, oficialmente la República Oriental del Uruguay que hasta para llamarse hay que tener personalidad. Allí espera esta chica, Ana Prada, que es prima del gran Jorge Drexler y, por lo tanto y en algún momento, pariente política de la fantástica Ana Laan. Prada canta a un vestido prohibido. Como ese tuyo. Felices Reyes para todos.

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