La canción de las 13:04. Yo tampoco entiendo el nombre de esta brillante formación madrileña, pero me preocupa lo mismo que responder a los que se preguntan por qué llenamos el Calderón para recibir al niño pródigo. Nada, en fin. Solo me quedo, y no es poco, con este “Calor”, que me engancha desde el primer hasta el último compás. No son nada conocidos, pero el mundo está lleno de injusticias de este tipo, además de las mucho peores que ya todos conocemos. Recibí mi primer regalo de Reyes hace escasas horas. Espero que a vosotros tampoco os fallen.

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