La canción de las 12:19. Al final, mis amigos de siempre y mi fantástica amiga de penúltima generación me acabarán por convencer de las bondades de Santi Balmes y sus chicos. Aviso: Estoy ya muy cerquita de la conversión y ya se sabe cómo nos las gastamos después los conversos. Un wasap en la mejor de las compañías posibles me regala este “Villancico para mi cuñado Fernando” y lo hace con “amenaza” incluida: “Tu canción de hoy tendría que ser ésta. Hoy o nunca”. Sí, capitán, mi capitán. Soy cuñado y, que yo sepa, me llamo Fernando, pero no soy tan malo como el de la canción. Al menos eso creo. En todos casos, amigos y amigas, mis mejores deseos para todos.

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