La canción de las 10:02. Esta mañana, al ducharme, noté a mi esponja favorita mohína y despegada. Incluso, contrariada, podría llegar a asegurar. La atraje hacia mi cuerpo como de costumbre, pero se resistió a tocarme. Soy desagradable, pero no tanto, pensé. Tras un interminable instante de duda, comprendí perfectamente lo que sucedía. Celos. Nada más y nada menos. Con todas las letras, cinco, concretamente. Absorbo, las dos con “b”, cual esponja casi toda la música que me llega. Un amabilísimo conocido de penúltima generación me descubre a Boreals, el interesantísimo proyecto de tres chavalitos barceloneses, y a mí me falta tiempo para compartirlo, pese a tener que frotarme con la misma mano.
P.D. Youtube me avisa de que el vídeo puede herir alguna sensibilidad. Será, si acaso, del que ni la tenga ni la conozca.

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