La canción de las 12:25. A falta del feo, hablemos hoy del bueno y del malo. Descubrí, por fin, al Bustamante bueno. Había oído hablar de él, de su extraño talento, de su independencia sin consulta, de su natural soberanía. Otro día os lo entregaré en versión grupo con aquel fantástico proyecto llamado “Maderita”, pero este domingo otoñal decido regalároslo en forma de musical loa al más grande de todos los tiempos. Pudiera parecer anatema mezclar en una misma frase Bustamante y Van Morrison, pero mira por dónde, que no. Que no y que no.

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