22 de julio. Fionn Regan

La canción de las 10:36. Continúo global, más internacional que una brigada que guarda el talento cual tesoro común. Antes de ayer, la espectral California, ayer, la salvaje Escocia, hoy, la mágica Irlanda. Bienaventurados los que viajan porque conocen. Fionn Regan es mi obsequio mañanero, el mismo que elegí para que alegrara mi banal existencia. Como conmigo resultó, malo ha de ser que el efecto no sea el mismo en vosotros. En ello, y en su música, confío.

21 de julio. Paolo Nutini

La canción de las 9:54. Antes de escuchar su magnífica producción musical, yo también formaba parte de la legión de futboleros que pensaban que este Paolo Nutini era la última revelación de la delantera de la Fiore. Nada más cerca de la mentira, pese a que sea acérrimo seguidor del glorioso Celtic de Glasgow. Y lo es porque, pese a tan transalpino apellido, Paolo es escocés. Y a fe que canta como los mejores que en la historia del mágico soul han sido. Habrá que seguirle muy de cerca no vaya a ser que, además de exhibir potente voz, acabe metiendo goles.

20 de julio. Vintage Trouble

La canción de las 11:40. Coche, noche, campo y radio. De repente, entre lástimas varias e indignidades múltiples y como siempre, la música. De la muy buena. Dosis extras de energía para afrontar la crudérrima realidad. Desde ese momento, mi única vocación, compartirla con todos vosotros. Estos cuatro animales se hacen llamar Vintage Trouble y directamente me alegraron la noche y buena parte de la mañana. Californianos, de Hollywood nada menos, son peliculeros con motivo. Poderosa fachada con recios contrafuertes. La mejor música de siempre, hoy también.

19 de julio. Devendra Banhart

La canción de las 11:08. Como una auténtica lombriz. Así me siento al compartir el regalazo de esta mañana exiliada de otoño. ¿Quién haya escuchado antes de ahora mismo el sugerente nombre de Devendra Banhart que levante la mano? No veo, no veo… Pocas manos arriba, ¿verdad? Ninguna ¿quizá? Yo formaba parte también de esa legión de pequeños ignorantes hasta hace un ratín. Ahora ya estoy convertido a la religión de este tipo nacido en Houston, de madre venezolana, y nombre inspirado en los dioses hindúes. Después de descubrir este “Baby” me autoproclamo desde este mismo instante profeta de la nueva fe. No hay maquinita para coger turno, aclaro, pero ya veo cola, aviso.

18 de julio. Havalina

La canción de las 10:46. Me gusta moverme de lo particular a lo general. Mucho mejor un patio de mi casa que un ejército en guerra. Hace meses regalé una fantástica canción de Manuel Cabezalí y ahora me ha dado por recordar al grupo que lideró y que sigue comandando. Se llaman Havalina, así, con hache aspirada y sin relación alguna con el lanzamiento atlético, y entre su febril creación, me apetece hoy entregar, a préstamo y sin intereses, esta “Tu ciudad”, que seguro que es la mía también.

17 de julio. Johnny Winter

La canción de las 11:28. Hay días en los que no se van los peores. Murió ayer el grandísimo Johnny Winter, uno de los mejores guitarristas de toda la historia de la música. Irte y dejar tras de sí un magnífico legado es irte menos. Mucho menos, incluso. Finísimo intérprete del estilo entre los estilos, ese mismo que escucharían los dioses en su particular consejo de administración, el crudo blues, su caballera en la frontera entre el rubio y el cano hizo que se le conociera como el guitarrista albino. Un genio menos. Con lo que nos siguen haciendo falta.
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15 de julio. Sanjosex

La canción de las 12:26. Encontré, sin buscarlo, un filón. No sé descubrir tesoros de otra manera; creo en las casualidades a pies juntillas. El filón en cuestión es la buena música moderna catalana. No me cansa, básicamente porque jamás me agotó el talento y la sensibilidad. Sanjosex es desde hace años el proyecto artístico del músico y arquitecto Carles Sanjosé Bosch, nacido en La Bisbal, pueblo de mágicas cerámicas que me retrotrae a mi hermosa infancia y que afortunadamente ninguna relación guarda con el acróbata de Almería. Escucho este “Animal salvatge” y sonrío. Ya veis. Es fácil.

14 de julio. Cómo vivir en el campo

La canción de las 11:38. De minorías, por fortuna, está el mundo lleno. Comodísimo, entre ellas me zambullo sin respirador, con mis pies por aletas y los manguitos prestados del coche. Urbanita ultraortodoxo, yo no sabría cómo vivir en el campo. Aún más, creo que no podría hacerlo. La banda madrileña que lidera la particularísima voz de Pedro Arranz me da alguna pista. Me habla de amor y de pedagogía. Y lo empiezo a ver de otra manera.

13 de julio. Kings of Convenience

La canción de las 11:48. De nuevo las extrañas conexiones de mi desamueblada cabeza. Escucho, con inusitada emoción, el momento en el que el asesino Urrusolo Sistiaga pide perdón a sus casi innumerables víctimas en la SER, ante una de las casi infinitas vidas rotas por el terrorismo etarra, que lo acepta con igual o mayor sinceridad. Lloro oyéndolo y repito solo con leer lo que ahora escribo. Es lo que tiene sentir. Mi mínima confianza en el ser humano gana, al menos, un entero y entonces mi cabeza vuela, por qué no, a una fría ciudad noruega en la que me encontraba tal día como hoy hace 11 años. No seré yo quien ponga límites al campo ni frontera al reproceso de mi mente. En Bergen se criaron los dos componentes de Kings of Convenience y su fantástica música hace hoy de perfecta banda sonora a la emoción.