La canción de las 11:57. Regresaría a Nueva York esta misma tarde, básicamente porque esta misma mañana está tocando ya a su fin y he quedado para comer. Imagino que allí me encontraría, como siempre, como en casa, nada perdido, encontrado siempre. De allí, de Brooklyn, salieron los bosques más musicales que jamás conocí, esos que me recuerden el olor de las manzanas grandes. Probad y oled. Ya veréis.

Anuncios