La canción de las 9:59. Ya me gustaría a mí que la original denominación bajo la que compiten estos tipos madrileños fuera verdad. No en lo que tiene que ver con el poderoso mar como epicentro de sideral terremoto, sino en un hipotético barrido de la basura que ordena a la calaña que nos manda. Nos siguen provocando, unos y otros, y seguimos callando y encajando goles por la escuadra. Escucho este “Casi nunca” y me dan ganas de … completad vosotros mismos en el espacio de los puntos suspensivos que a mí me da la risa. ¿Algún día reiremos los últimos?

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