La canción de las 12:12. No es un día cualquiera hoy para cualquiera a quien le guste el fútbol. Tan solo cada cuatro años ocurre algo similar. Como ya bien se sabe, y pocas verdades más absolutas hay, el fútbol es lo más importante de las cosas nada importantes. Para mí, al menos, lo es así. Por eso hoy mi oído musical se va hacia Brasil, cuna de legendarios cantantes de los que me perdí casi todo. De lo último que de allí me llega este Rodrigo Amarante, que me gusta bastante más que el sopapo de calor que recibí esta semana al salir de casa. Fútbol y música, poco más que pedir.

Anuncios