20 de abril. Copiloto

La canción de las 11:34. No sé exactamente si han sido tres los días que han pasado, pero sí tengo claro que he resucitado. Y lo he hecho, también este año, con la mejor música que he encontrado. Más melodías del país en el que alguien decidió que yo debería de nacer. Cómo me voy a pegar con alguien por un hecho tan arbitrario. No lo haría jamás por ser moreno si todos los rubios se levantaran contra mí. Mucho menos por aquello otro. Este tipo al que conocí hace nada se llama Javier Almazán y hace discos bajo el automovilístico nombre de “Copiloto”. Dice que le gusta mi ciudad. A mí me gusta su música.

19 de abril. Sonograma

La canción de las 18:08. Puede que los bares y la noche sean dos de mis entornos preferidos. Ayer mismo, a pocos metros de mí y en la misma barra que yo, encontré a los componentes de un grupo que hasta hace unas horas desconocía y que ahora mismo regalo sin mayor pretensión que el común de los disfrutes. Se hacen llamar Sonograma y suenan así de bien.
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17 de abril. Nat Simons

La canción de las 12:57. En este día del amor fraterno me enamoro de nuevo de una voz hasta ahora prácticamente desconocida para mí. Otra joven española que canta como cuando los ángeles cantan en inglés. Nat Simons se bautizó de nombre artístico, Natalia García Poza en lo otro; qué más dará cuando solo de disfrutar trata este mágico juego de música e ilusiones.

16 de abril. Abraham Boba

La canción de las 9:43. Cual cangrejo voy hacia atrás. Ni siquiera para tomar impulso, simplemente para seguir disfrutando. Maravillado con la música de los geniales León Benavente, nunca suficientemente loada en este blog, regreso para buscar los orígenes. Y como en el pecado, encuentro la manzana y la serpiente. Ambas se juntan en la figura del líder del supergrupo de moda, este Abraham Boba, conocido en la intimidad como David Cobas, que hizo antes fantásticos discos. De este “Los días desierto”, regalo hoy, para solaz de propios y regocijo de extraños, “Podría haber sido peor”. Y, sin embargo, ha sido muchísimo mejor.

15 de abril. Mersey

La canción de las 12:12. Hace unos meses me convertí en devoto de Franny Glass, el proyecto en solitario de ese uruguayo genial llamado Gonzalo Déniz. Ahora, por sabia indicación de seguidores charrúas, echo un vistazo a su alternativa grupal, de nombre Mersey. Obviamente, también me gusta. Ya solo por el nombre que, imagino sin relación alguna, corresponde al río de la futbolera ciudad de Liverpool. Y por la música, mucho más.

14 de abril. Sarah Jarosz

La canción de las 11:49. Exagerando, que no acostumbro, podría llegar a decir que esta fantástica Sarah Jarosz que hoy encuentro podría ser mi hija. Poco más de veinte años la contemplan, pese a lo cual puedo llegar a decir que llevo esperando su música toda mi vida. Me recuerda tanto a tantas y tan buenas que solo me queda que disfrutar sin lindes ni fronteras. Yanqui de donde más yanqui se puede ser, de Texas concretamente, imagino al abuelo irlandés de Sarah haciendo diabluras con un violín y a su abuela exhibiendo potencia vocal en un  bareto de Limerick. Así ha salido la niña. Ahora que la hemos encontrado no perdamos su pista.

13 de abril. Marcel Cranc

La canción de las 11:35. Enamoradizo que por naturaleza es uno, caigo de nuevo rendido a los pies de la canción bien hecha. Un arte inalcanzable de realizar pero de corto alcance para disfrutar. Me presentan en la mañana dominical a este tipo mallorquín de nombre artístico Marcel Cranc. Sus padres de otra forma le llamaron, pero leo que él decidió rendir un homenaje a su mar, a su cielo (cel) y al cangrejo (cranc), como símbolo del animal que se mueve hacia atrás, buscando su propio origen. Ahí queda eso. Canta al fin. Si hay que acabar algún día, que sea escuchándole.

12 de abril. Templeton

La canción de las 11:50. “Tampoco se estará tan mal aquí”, acaban cantando los chicos de Templeton, que empiezan este fantástico tema con merecidísimo homenaje planetario incluido. La muchachada de Torrelavega anda justo ahora de promoción de su tercer disco, pero las mañanas sabatinas siempre fueron para el recuerdo. Aroma de ese Norte que siempre existió, con casas junto al mar. Me levanto. Miro por la ventana, veo el sol y sueño con estar allí. Como tantas veces.

11 de abril. Limbotheque

La canción de las 13:31. Felicito, como cada año hago en esta misma fecha, a ese monstruo del calendario que ha vuelto a hacer posible que el Viernes de Dolores coincida en viernes. Indudable mérito tiene. También Carol García, la magnífica voz de un supergrupo llamado Limbotheque, del que aquí entrego hoy la canción “Noviembre”, pero que bien merece un recorrido amplio por todo su repertorio, lleno de swing, country y muchas de esos otros ritmos fronterizos que no necesitan de aduana alguna. Ellos mismos dicen que suenan “viejunos y optimistas”. ¿Hay acaso algo mejor?

10 de abril. Javier Álvarez y Alfredo González

La canción de las 8:42. Embobado aún por la alegría colchonera, las canciones se encargan, como casi siempre, de cerrar el mágico círculo de la felicidad eterna. Javier Álvarez y Alfredo González ya han pasado por este blog de música e ilusiones. En solitario, ambos, por méritos más que probados. Juntos, ahora, por llevar la emoción hasta el más insospechado de los límites. Me regalaron ayer mismo esta esplendente versión de una de esas canciones que, señaladas con el rojo de lo imborrable, suenan en mi disco duro desde hace justo veinte años. Álvarez compuso “De aquí a la eternidad” al comienzo de mi aún inacabada adolescencia y es, directamente, un genio de la modernidad. Del asturiano González, otro grande, solo me apena saber que no podré verlo en compañía de mi idolatrado Fabián esta misma noche en la vecina Pucela. Otra vez será. Pero soñar, que sea ahora.