La canción de las 10:09. Les gusta darme donde más me duele. Escucho, sin saber, a Sleeping cat y pienso en algún vaquero del medio oeste con su banjo y todo. Y no. Mira por donde que bajo ese nombre se esconde Jerry Noia, natural de Compostela y con apellido inspirador del mismísimo lugar que sirve de límite norteño a la península de Barbanza, el más prodigioso de mis particulares paraísos terrenales. Se hace llamar Sleeping cat por su debilidad hacia Cat Stevens y porque se quedaba dormido entre ensayo y ensayo después de una dura jornada de trabajo en algún otro lugar que nada tenía que ver con los acordes y las melodías. Es lo que tienen los millonarios de la música. Para variar, me gusta, y mucho, lo que hace. Particularmente este “In the forest”, con otro gallego sideral, Eladio Santos, esta vez, sin sus seres queridos.

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