La canción de las 13:20. Escribo la fecha y me doy cuenta de que hoy no es un día normal. Hace dos años, tal día como hoy, desperté y aún no me he vuelto a dormir. Algunos dirán que no sirvió para nada pero para mí sigue siendo tremendamente útil y motivante. Gloria eterna a aquellos que me despertaron y a la mayoría de sus secuaces seguidores. Los efectos serán, también en esto, diferidos y probablemente una generación entera recuerde con honor aquella gloriosa acampada. Por mucho que algunos no nos atreviéramos a dar el siguiente paso, aquel día volvió a salir el sol, como cantó el gran George Harrison.

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