Chelsea Boots y Xoel López

La canción de las 12:43. Dos historias paralelas con final feliz para comenzar el fin de semana del esperadísimo regreso. No es Navidad, pero hay almendros aún en flor. La primera: Escuché con interés a unos tipos de Madrid hace unos cuantos años, reclamado por la inmaculada calidad de sus temas, especialmente aquel fantástico Natalie. Luego resultó que uno de sus componentes, Santiago Isla, era hijo de Pablo Isla, el máximo responsable de que Inditex creciera hasta límites insospechados. La segunda: Xoel López es muy grande no solo por evidentes y casi infinitos méritos artísticos, sino porque no para de polinizar su talento con unos y con otras. De la unión de Chelsea Boots y Xoel López solo podía salir algo muy bueno, para poner los dientes largos por lo menos.

Baiuca

La canción de las 16:31. Desde que me tropecé con Álex Casanova hace ya unos añitos, he tratado de polinizar las bondades de Baiuca a todo aquel que me haya querido escuchar. Pocos mezclan el folklore con la música electrónica como este gallego medio vikingo, por aquello de que nació en Catoira, el lugar mágico de la romería de agosto. Lo que hace Álex lo llaman folktrónica y, a diferencia de casi todo lo demás, sí lo es. Su último disco, Embruxo, vuelve a ser fantástico. De su escucha, aún demasiado ligera, destaco este Conxuro, con el gaitero Cristian Silva interpretando la flauta y las particularísimas voces y panderetas del grupo Lilaina.

Bigote chino

La canción de las 14:37. Dicen estos murcianos comandados por Alberto Charro que ellos hacen neopsicodelia, aunque este Listo es más un estupendo trallazo garajero que otra cosa. En todo caso a unos tipos que deciden llamarse Bigote chino, no seré yo quién les tosa. Me conformaré con disfrutar de este adictivo adelanto y esperar más, aunque mejor será complicado.

Shego

La canción de las 16:13. Uno de los mandamientos no escritos, o a lo mejor sí, vete tú a saber, del punk de siempre, es que hay que recetar trallazos breves. De eso saben mogollón Maite, Raquel, Irene y Aroa, cuatro chicas que se juntaron en Madrid para hacer pelotazos de corta duración y larga vida. Hasta ahora, eso sí, nada tan brillante como este muy adictivo Vicente Amor, con vocabulario para públicos de casi todo tipo y ritmazo para propios y, sobre todo, extraños.

Erin Memento

La canción de las 15:14. Una nueva demostración de la buenísima música que se hace en Zaragoza. Así es Erin Memento, una joven intérprete que, después de formarse en Los Ángeles, ha regresado en una forma espectacular. Es muy posible que este Muerta de frío sea lo mejor que escuchéis hoy.

O’Cristo

La canción de las 14:37. Se esconde, pero siempre acabo encontrándole. Cada vez me cuesta más, pero lo he vuelto a conseguir. Me tropiezo con lo último, y primero, de un tal O’Cristo. Rápidamente conecto con esa voz más andaluza imposible y me digo: a este tío yo lo conozco. Por el nombre, así de repente, nada de nada, aunque luego sí. Busco y al encontrar, sonrío. Es el nuevo proyecto de Cristóbal Colom, así como suena, la imprescindible voz de los siempre magníficos Mañana y de los no menos brillantes Cortadura. Un placer el reencuentro.

Cabiria

La canción de las 14:23. Totalmente confirmado: regresan los saxos. Parecían más en extinción que el urogallo, pero en las últimas semanas diversas canciones me han recordado más al pastelero Kenny G que en los últimos lustros. Ahora bien, si un saxo queda bien, para qué utilizar otro instrumento. Es lo que sucede, por ejemplo, en lo último de la joven barcelonesa Eva Calero, que firma sus canciones con la felliniana denominación de Cabiria y que en este Después de medianoche regresa a la música de una época que ella no vivió. Y eso tiene mérito. Y mola.

Bariri

La canción de las 15:37. Ni idea de quién es Bariri. Y ni falta que hace. La única pista que tengo es como la señal más grande en medio de una de esas autovías por las que nos va a tocar pagar: la bendita gente de Club del río está cerca. Y eso es el mejor de los presagios. Luego le doy al play en este No sé y su tremendísimo flow me da todas las respuestas. Incluso las que no esperaba.

Fábrica de espejos

La canción de las 15:22. Volví a perder. Llevo 30 años haciéndolo y ya me he acostumbrado. Siempre ganan otros. Vi a mucha gente contenta, incluso a horas en las que nos habían dicho, también ellos, que no se podía si quiera sonreír. Había ganas de fiesta. También las tengo yo. Por ahora, me conformo con La fiesta que montaron estos gallegos de Chantada llamados Fábrica de espejos. Leticia, Isaac, Álex, Ángel y Hum hacen, muy bien, eso que algunos llaman shoegaze y que, a ratos, tanto me gusta. Menos mal que nos queda (Portugal) y la música.

Lusillón

La canción de las 14:53. Si el nombre de este proyecto artístico tiene que ver con Lucía y un sillón, mi enhorabuena por ello. Lucía es una joven de Madrid que hace canciones sencillas e irremediablemente pegadizas. Este Un vermú contigo, por ejemplo. Y sí, un sillón es ideal para reflexionar. Aunque, sinceramente, no creo que haya que hacerlo demasiado.